1000 Millas Sport 2001

 

Salimos segundos en la categoría y 29 en la General!
Tenemos la primer copita entregada en el podio!
Estamos muy contentos.


Otras estadísticas:

Porsche 911 mejor clasificado (eran 11)

3er. Porsche en la General. El primero es un 356A italiano que salió 7mo. El segundo es un 356C que salió 28. Nos ganó porque tiene un coeficiente de 1.25 y nosotros 1.10 (Los puntos reales se multiplican por ese coeficiente).

Corrieron 165 autos, de los cuales 28 abandonaron

Curiosidades:

Juan Manuel Fangio terminó 4to., empezando desde abajo. O 134 empezando desde arriba. Iba siempre cerca nuestra, con un Porsche 911S preparado para competición. Hermoso (el auto, no Fangio). Un tipo macanudo y un cago de risa, hacía cualquier cosa. Creo que ni usaba relojes ni sabía de que se trataba la competencia pero eso sí, andaba a 1000.

Ruben Daray, con un Honda S800, 1966, terminó 81. Fue además el presentador de la cena de entrega de premios.

Clay Regazzoni, con un Mercedes coupé, abandonó.

Eliseo Salazar, con un Institec Justicialista!, terminó 72.

Evidentemente, o somos mucho mejores o lo de estos muchachos no es este tipo de carreras.


Desarrollo de la competencia:

La pasamos bárbaro. Acompañados por nuestro fiel auxilio, la Honda, piloteada por Federico (mi sobrino) acompañado de Marcelo (un amigazo).

En la primera etapa quedamos 46. En la segunda quedamos 50. Nos enteramos recién el segundo día. No lo voy a negar, estabamos algo desilusionados.

Cuando algun otro competidor te pregunta "como andás?" la contestación es: "estamos peleando" (si estás bien clasificado) o "la estamos pasando bárbaro" (si estás para el carajo". Decidimos que pertenecíamos al segundo grupo y el tercer día decidimos divertirnos. Evidentemente somos bárbaros divirtiéndonos porque logramos remontar al puesto 29.

Y eso que el querido Ferdy, nuestro Porsche, nos dió un susto el último día. La etapa era a San Martín de los Andes, donde se paraba a comer en el Regimiento que hay ahí. (Buena comida, aunque molesto que te hagan hacer saltos de rana después del postre). El Piter venía de copiloto, pero apoliyando, y el auto empezó a tironear en alta. Cuando, después de la comida lo quisimos arrancar, había que tenerlo a 3000 vueltas para que no se apagara. Como andaba tan mal, paramos a las pocas cuadras a ver que podíamos hacer.
Los de Furlong, que son los que llevan los mosquitos donde cargan a los autos que abandonan, nos rondaban como aves de rapiña a un pobre conejito moribundo.

Con nuestros inmensos conocimientos mecánicos, desechamos problemas con los vidrios sucios y presión de gomas y encaramos hacia el motor. Refinando, nos desoriéntamos un poco. Llamamos al pediatra del Porsche, Mariano Ruiz, que por teléfono rápidamente ubicó el problema en los platinos. Nuestras herramientas consistían en una navajita suiza. Federico, justificando la etiqueta de AUXILIO que lucía su vehículo, hizo cuanto pudo. Finalmente, conseguimos a pocos metros un mecánico, que terminó de pulir los platinos y el auto quedó andando perfecto. Pero habíamos perdido como hora y media. Ya habían pasado todos los autos.

Piter pisó el pedal, yo dejé de decirle "cuidá el auto", y a 1000 llegamos a la primera manguerita. Habían desarmado todo y se estaban yendo. Ahí arrancaba un tramo de 20 Kms. Un poco de labia y nos tomaron el tiempo a mano.

De vuelta a 1000 y en el punto siguiente habían sacado las mangueritas, pero tenían la máquina conectada. Muy gauchos, volvieron a poner las mangueritas y nos tomaron el tiempo. Como en ese punto teníamos que esperar hasta cruzar las mangueras, Fede salió carpiendo a avisar al siguiente que estaba a unos 30 Kms. Así que, cuando llegamos a ese punto, atendido por conocidos de Bariloche, los 11 minutos de espera tuvimos que aguantarnos unas cuantas cargadas. Pero, todo bien.

Después teníamos la última prueba, la más difícil, en el barrio abandonado de Alicurá. Eran 6 mangueras muy complicadas. Largar, pisar la primer manguera girando marcha atrás, hacer 2 cuadras, pisar otra manguera, doblar a la izquierda, 2 cuadras con manguera mas o menos en el medio, girar a la derecha 1 cuadra con manguera en el medio, doblar a la derecha con manguerita ahí nomás. 4 segundos. Había que cumplir con 6 tiempos exactos, entre distintas combinaciones de mangueritas. Teníamos el aparato exacto para hacer este complejo recorrido, gran trabajo de Duga, un compañero de TecnoAcción, pero metí la pata al marcar la tercer manguera.

En mi descargo sólo puedo decir que con el cuerpo salido por la ventanilla (para poder ver cuando el auto pisaba las mangueritas), mirando el reloj adentro y cantándole los tiempos a Pedro y simultáneamente las mangueritas afuera, la cabeza golpeando en los barquinazos que daba el auto, evidentemente se me movió el coágulo y marqué antes.

Momento de confusión sin posibilidad de reflexión, pero el Piter tiene un reloj en la cabeza, así que no salimos tan mal.

Llegamos al Llao-Llao a las 20h03m42s, habiendo salido a las 08h20m40s. Perdonen la precisión, pero uno queda así.